Situado en el corazón de la zona 22@, el Hospital Evangèlic de Barcelona cuenta con un edificio de 10.000 m² distribuido en seis plantas de hospitalización, una planta baja dedicada a la atención ambulatoria y un auditorio en la planta subterránea iluminado con luz natural gracias a un patio inglés. El edificio destaca por su combinación de modernidad e historia, con unas instalaciones innovadoras, humanas y de vanguardia en el ámbito de la atención intermedia, con capacidad para atender a 2.700 pacientes cada año.

Cada planta es autónoma, con su propio gimnasio (en total seis), espacios comunes terapéuticos y una decoración pensada para transmitir calma, bienestar y facilitar la recuperación. La amplitud que caracteriza el diseño de la planta invita a la deambulación y rehabilitación funcional de la persona, motivándola a salir de su habitación siempre y cuando su situación lo permita.
Cada planta es autónoma, con su propio gimnasio (en total seis), espacios comunes terapéuticos y una decoración pensada para transmitir calma, bienestar y facilitar la recuperación. La amplitud que caracteriza el diseño de la planta invita a la deambulación y rehabilitación funcional de la persona, motivándola a salir de su habitación siempre y cuando su situación lo permita.

El edificio tiene una calificación energética A en emisiones de CO₂, cuenta con paneles fotovoltaicos en la cubierta y está conectado a las redes de energía térmica y de recogida neumática de residuos del distrito. Se trata de un edificio inteligente que se autorregula en cuanto a climatización y ventilación. Está diseñado para maximizar la entrada y el aprovechamiento de luz natural gracias al alto porcentaje de superficie acristalada, lo que facilita la conexión de la persona con el exterior, el seguimiento de los ciclos circadianos y la orientación temporal.

El edificio tiene una calificación energética A en emisiones de CO₂, cuenta con paneles fotovoltaicos en la cubierta y está conectado a las redes de energía térmica y de recogida neumática de residuos del distrito. Se trata de un edificio inteligente que se autorregula en cuanto a climatización y ventilación. Está diseñado para maximizar la entrada y el aprovechamiento de luz natural gracias al alto porcentaje de superficie acristalada, lo que facilita la conexión de la persona con el exterior, el seguimiento de los ciclos circadianos y la orientación temporal.


Los espacios comunes se han pensado para favorecer la relación entre las personas, y a la vez preservar su intimidad. Por lo que se refiere al espacio particular del paciente, destaca el diseño innovador de las habitaciones dobles, que busca conseguir una percepción de habitación individual respetando la intimidad, libertad y autonomía del paciente. La posición contrapuesta de las camas dispone todos los demás elementos del espacio de una manera particular, aportando confort y mejora del bienestar tanto de pacientes, como acompañantes y profesionales.
Los espacios comunes se han pensado para favorecer la relación entre las personas, y a la vez preservar su intimidad. Por lo que se refiere al espacio particular del paciente, destaca el diseño innovador de las habitaciones dobles, que busca conseguir una percepción de habitación individual respetando la intimidad, libertad y autonomía del paciente. La posición contrapuesta de las camas dispone todos los demás elementos del espacio de una manera particular, aportando confort y mejora del bienestar tanto de pacientes, como acompañantes y profesionales.

Buscamos la mejor experiencia del paciente, y la Habitación Empática es una muestra de ello. Este formato de habitación doble tiene en cuenta todas las necesidades terapéuticas, de autonomía, seguridad, intimidad, confort e interacción social del paciente y acompañantes. Un espacio dónde sentir nuestra acogida en un momento de vulnerabilidad como es una hospitalización.

Se facilita la comunicación y la interacción social entre los pacientes, se ven cara y pueden hablar sin tener que forzar el cuello. La luz natural y las vistas exteriores son accesibles desde las dos camas. El armario y el panel están colocados en frente para facilitar la orientación, evitar confusiones y comparaciones entre los compañeros o compañeras de habitación.
La distancia que existe entre las camas favorece la seguridad del paciente ante riesgo de infecciones y contagio, además permite una mayor movilidad y un espacio de trabajo ergonómico para los profesionales.
Se facilita la comunicación y la interacción social entre los pacientes, se ven cara y pueden hablar sin tener que forzar el cuello. La luz natural y las vistas exteriores son accesibles desde las dos camas. El armario y el panel están colocados en frente para facilitar la orientación, evitar confusiones y comparaciones entre los compañeros o compañeras de habitación.
La distancia que existe entre las camas favorece la seguridad del paciente ante riesgo de infecciones y contagio, además permite una mayor movilidad y un espacio de trabajo ergonómico para los profesionales.


La persona gestiona su espacio, abriendo o cerrando la cortina según la privacidad que cada uno desee. Su curvatura permite la visibilidad de la ventana desde ambas camas, sin comprometer la intimidad entre los pacientes. Por otra parte, también facilita el trabajo del profesional con un espacio central más amplio.
La persona gestiona su espacio, abriendo o cerrando la cortina según la privacidad que cada uno desee. Su curvatura permite la visibilidad de la ventana desde ambas camas, sin comprometer la intimidad entre los pacientes. Por otra parte, también facilita el trabajo del profesional con un espacio central más amplio.


Cada paciente tiene su color de suelo para favorecer la percepción de habitación individual.
Cada paciente tiene su color de suelo para favorecer la percepción de habitación individual.


Luces de exploración, de lectura, nocturnos… todos diseñados para ofrecer al paciente autonomía y libertad desde la cabecera de la cama. Cada uno controla una persiana de las ventanas y, además, la TV con auriculares diferenciada reduce el riesgo de conflicto.
Luces de exploración, de lectura, nocturnos… todos diseñados para ofrecer al paciente autonomía y libertad desde la cabecera de la cama. Cada uno controla una persiana de las ventanas y, además, la TV con auriculares diferenciada reduce el riesgo de conflicto.

«Esta habitación está muy pensada y eso me hace sentir que aquí se esforzarán para cuidarme. Si me tienen que ingresar, quiero que sea en este hospital»
«Sois una entidad centrada en el bienestar de las personas. La habitación es sorprendrente. Seguro que otros centros os tendrán como referente, ¡felicidades!»
“La distribución del espacio y la amplitud de este tipo de habitaciones nos facilita mucho nuestro trabajo. Nos permite acceder a cada rincón de la habitación y el lavabo de una manera cómoda.”
